(esto debió haber sido publicado el 05/12/2012)
Me siento como si andara entre pétalos de rosa.
Mi piel está suave y -esto es tan extraño, simplemente no entiendo por qué- me siento hermosa.
No bonita, sino hermosa.
Siento que una confianza que nunca tengo me llena y corre por mi piel, iluminando cada poro en mi cuerpo.
Como nunca, acepto mi cuerpo y lo quiero y siento que está bien ser como soy, sin kilos menos, costillas prominentes, piernas delgadas o brazos firmes. No siento la necesidad de bajar de peso, comer menos, hacer ejercicio para quemar calorías o cortarme el cabello para lucir diferente.
Por una vez en mi vida, me acepto tal cual soy y me encanta. Ojalá este sentimiento durara para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario