No sé si Romina sentirá cómo me doy por aludida cada vez que lo mencionan o lo emparejan con una chica que no, no soy yo y que (para colmo) es mi amiga, o cómo me quiebro por dentro cuando lo veo con otras personas que no soy yo pero trato de actuar normal por sobre todas las cosas para que nadie se de cuenta de nada.
No sé si se habrá dado cuenta de cómo se me ilumina el rostro cuando hablan bien de él o cuando él se acerca y me habla.
Sí, ya sé, doy lástima. Pero qué se puede hacer.